Perinatal

En SANAN consideramos la etapa perinatal de crucial importancia, puesto que se trata del momento biológico más sensible y determinante para la salud mental de ese bebé a lo largo de toda su vida. Inicia desde el momento en el que una persona, sola o en pareja, decide tener descendencia, comenzando a desarrollar una expectativa e imagen de ese ser. Por tanto, incluye todo aquello relacionado con la concepción, embarazo, parto, postparto y crianza.

Miedo de ser madre/padre

En ocasiones, a pesar del deseo de ser padres, existe dificultad para tomar la decisión por el miedo a lo que puede venir, a que ese bebé viva las mismas situaciones que no nos gustaron de nuestra infancia, a repetir comportamientos de nuestros padres que rechazamos, a no ser capaces de ser “buenos padres”, que haya problemas en el embarazo o que ese bebé nazca con algún tipo de problema.

Dificultades en la concepción

Ver retrasado el deseo de tener descendencia puede generar en ocasiones sentimientos de decepción, tristeza, o miedo a no ser capaz de concebir, que pueden llevar a creencias relacionadas con la incapacidad, la poca valía o la culpa por decisiones anteriores.

Procesos de reproducción asistida

Vivir estos tratamientos suele generar un alto nivel de estrés, miedo a que no funcionen correctamente, tristeza o desesperanza, lo que dificulta vivir este proceso desde la tranquilidad, la calma o la ilusión que se espera, pudiendo generar conflictos en la relación de pareja o en el entorno familiar.

Embarazos vividos con miedo, nerviosismo, estrés o tristeza

Hay muchas razones para que esto sea así, desde una situación vital de estrés laboral o personal en esos momentos, hasta noticias médicas o enfermedades propias o de personas del entorno cercano.

Embarazos en personas con enfermedades mentales

Tener una enfermedad mental no impide la maternidad, pero sí la dificulta, siendo necesario más apoyo, contención e información sobre la gestión del embarazo, parto y postparto, para prevenir de esta manera las dificultades asociadas a esta situación.

Muertes y duelos perinatales, espontáneos o no

Vivir una pérdida perinatal no es fácil, sea o no una decisión voluntaria. Cómo se informa de que no hay latido, las vivencias médicas posteriores, la despedida del hij@, la vuelta a casa sin él...; son momentos vividos en muchas ocasiones con la incomprensión de familiares y amigos por la falta de información, generando un sentimiento de soledad e incomprensión, difíciles de gestionar sin el apoyo necesario.

Embarazos tras pérdidas perinatales

Estos embarazos suelen ser recibidos con mucha alegría, pero también con miedo a otra pérdida, viviendo el embarazo con ansiedad, en lugar de poder disfrutarlo. Una vez que nace el preciado bebé arcoíris, en ocasiones se mantiene ese miedo a que le pase algo, dificultando el desarrollo de la interdependencia que todo ser necesita.

Partos traumáticos

El parto es un momento de gran trascendencia, por lo que necesita vivirse de forma tranquila y segura, sensaciones que no siempre experimentan las mamás, sintiéndose sin control ni decisión sobre su cuerpo o sus necesidades en ese momento.

Postpartos vividos con separación en UCI Neonatales

Tras el nacimiento, la familia necesita tranquilidad y tiempo para estar juntos, conocerse y disfrutarse, vivencias que quedan interrumpidas o pospuestas cuando tienen que pasar por una estancia en la UCIN,  mediadas por el miedo a que el bebé no sobreviva, así como la evitación a vincularse “por lo que pueda pasar”…

Postpartos con dificultades de vinculación

En ocasiones experiencias vividas por la madre circunscritas al postparto, duelos, su propio ingreso en UCI,  sufrir depresión post-parto u otras, generan estas dificultades a la hora de establecer el vínculo.

Ajuste de expectativas del hijo mental con el hijo real

Durante el embarazo se desarrolla una idea de cómo va a ser ese bebé, cómo va a ser nuestra relación con él/ella.... Pero tras su nacimiento es importante poder ajustar nuestras expectativas, para ser capaces de ver y relacionarnos con el bebé real.

Dificultades de ajuste de las necesidades del bebé con las de los adultos

En la actualidad los adultos tenemos unas necesidades incompatibles con las de un bebé, no siendo fácil ajustar horarios, necesidades emocionales o de la pareja.

Consultas sobre crianza ajustada a las necesidades neurobiológicas del bebé y de sus padres

Hoy en día existe mucha información, en ocasiones contradictoria, sobre la crianza. Esto puede hacer sentir inseguridad sobre la actuación de los padres en la educación de sus hijos, por lo que las pautas en salud emocional siempre tienen que ir íntimamente relacionadas con las necesidades individuales de cada bebé, teniendo en cuenta todas sus experiencias vividas previamente.